EL CALENTADOR DE AGUA
La historia del Calentador de Agua y sus tipos
(Usos comunes del agua caliente)
La termodinámica es una rama de la Física que ha
permitido una evolución muy marcada en los artefactos para calentar el agua a
lo largo de la historia. No hace mucho se utilizaba una olla con agua que se
calentaba con leña para llenar una bañera y así, poder darse una ducha
reconfortante, sin embargo era una labor muy tediosa y agotadora; los avances
tecnológicos han proporcionado grandes beneficios para la humanidad.
En 1868, un pintor londinense inventó un dispositivo que
tenía agua fría en la parte superior del mismo, el agua pasaba por unos cables
que eran templados por el quemador de la base, de esa manera el líquido
resultante salía y se vertía en la bañera o en el lavabo según era el caso, sin
embargo este invento resultó ser peligroso, ya que éste carecía de un escape
que desplazara los gases calientes que se acumulaban en el interior del
recinto, aun así, Benjamin Waddy Maughan dio el primer paso de lo que vendría
siendo un gran avance tecnológico.
Un ingeniero mecánico llamado Edwin Ruud inventó el
primer aparato a gas para calentar agua y de almacenamiento automático en el
año 1889. Su diseño inmediatamente se popularizó, obviamente lo patentó en el
año subsecuente. En 1897 fundó la Ruud Manufacturing Company, a partir de ese
momento, se vino una vorágine de diseños y funcionalidades de estos
dispositivos.
Historia del boiler
Hervir el agua es muy importante para la sociedad en
general. Las aplicaciones del agua caliente pueden ser muy variadas, desde
tibiarla para lavarse las manos, ducharse, hervirla para beber, entre otros
usos que son básicos para las personas.
En la actualidad existen muchos dispositivos para el
calentamiento del preciado líquido, es importante conocer las cualidades y
características de cada aparato, ya que dependiendo del uso, de la cantidad de
personas y hasta de la región donde se viva, es como se puede tomar una
decisión pertinente en la adquisición de dichos productos.
En los hoteles, sobre todo en aquellos que tengan una
afluencia importante de turistas, lo más recomendable es que cuenten con
calderas grandes y potentes que satisfagan la demanda de agua caliente, sería
la forma más económica de distribución; otro modo es tener un boiler convencional
o eléctrico por cada piso e incluso por habitación de hotel, eso tendría un
costo excesivo para el mismo. Asimismo, hay hoteles urbanos que están ubicados
en los centros históricos de las ciudades, al igual que hoteles familiares o de
posada, éstos suelen ser más pequeños, por lo que un boiler con tanques de 100
galones supondría ser suficiente para abastecer a las personas alojadas.
También el clima de una zona puede ser preponderante en
la toma de decisión para adquirir un boiler, es decir, si usted está ubicado en
una región cálida, entonces lo mejor será que consiga un dispositivo de
calentamiento de agua eléctrico, hay que fijarse muy bien en la eficiencia
energética que éste puede ofrecer, entre mejor sea el aparato en ese aspecto,
entonces el ahorro de energía eléctrica será significativo.
Además, los calentadores solares son una gran opción, ya
que éstos utilizan una tecnología que se basa en la captación de energía solar.
Si la zona donde se vive es templada o acalorada, entonces un aparato de calentamiento
solar es más que suficiente para satisfacer las necesidades de agua caliente, y
como consecuencia, la inversión retornará en un período de dos años
aproximadamente, ya que la eficiencia energética es de hasta un 90 o 95%. En
cambio si se vive en una región con clima gélido, probablemente se necesitará
un calefactor para agua a gas o eléctrico extra, que sea un complemento para el
boiler solar.
El calentamiento para piscina o jacuzzi es algo que se
necesita para establecimientos como spa o clubes deportivos. Este regulador de
temperatura para agua deberá contar con una funcionalidad práctica, con
controles que permitan el uso adecuado.
En las oficinas, negocios comerciales e industriales,
gimnasios, entre otros, la cantidad de agua caldeada requerida en cortos
períodos de tiempo es impresionante, para esto se recomienda el uso de
termotanques con no menos de 3000 litros de capacidad. Éstos pueden
proporcionar hasta un 80% de su capacidad sin que se disminuya
considerablemente la temperatura en aplicaciones individuales.
Es necesario observar toda la gama de aparatos que
existen en el mercado para regular la temperatura del agua antes de tomar una
decisión, así se podrá satisfacer la demanda de agua caliente que se necesita,
así como ahorrar en energía y costos de operació